Cómo usar las pausas en los discursos

diciembre 01, 2017

discurso1.Fomentan la atención

Si eres profesor seguramente habrás alzado alguna vez la voz para pedir silencio a tus alumnos. Unos días funciona, otros no. Prueba esto: ponte delante de ellos en una posición centrada, míralos a todos y mantente callado. Haz una pausa eterna. Verás cómo, poco a poco, los ojos se vuelven hacia ti.
El mejor amigo de la atención no es el grito sino el silencio.

2.Hacen que sea más fácil entenderte

Las pausas al hablar pueden ser como las comas al escribir. El detalle que hace que una frase se entienda o se malinterprete.

Vamos a comer, niños.

Vamos a comer niños.

Puede que quieras decir lo primero pero si no haces la pausa adecuada los padres se asustarán.

Las pausas hacen más comprensible tu mensaje no solo porque permiten interpretar las cosas tal como son sino porque les dan a las mentes de la audiencia el tiempo que necesitan para procesar las ideas.

3.Proyectan seguridad

Cuando los nervios al hablar en público hacen su aparición muchas personas tienden a hablar más rápido de lo normal. Su subconsciente parece encontrarlo una solución útil para salir pronto del escenario.  Eso da una sensación de inseguridad y poca confianza.

Por el contrario, si eres capaz de mantener un ritmo adecuado y utilizar pausas en momentos clave estarás proyectando una imagen de confianza y aplomo.
Fíjate en cómo hablan los grandes oradores.

Aquí te dejo un ejemplo del campeón mundial de oratoria de 2014 cuyo nombre es impronunciable.

Y aquí puedes ver al que tal vez sea el primero de la clase en el mundo real. Observa su ritmo durante el primer minuto y cómo, alrededor del 1:10, empieza a utilizar pausas para remarcar los puntos más importantes.

4.Hacen que uses menos muletillas

Las muletillas son aquellas palabras o sonidos que usas para rellenar los silencios mientras buscas el término adecuado. También son aquellas palabras de las que abusas sin que aporten nada a tu lenguaje. Desde ehhhhh, mmmmm, hasta Bueno, realmente, ¿no?

Hace tiempo hablé en profundidad de qué son y cómo evitarlas y uno de los trucos que sugerí fue usar pausas.

Las pausas son a las muletillas lo que el chocolate al sexo. Un sustitutivo. Son las exterminadoras. Las destructoras. Su enemigo más feroz. Si haces una pausa, por definición, no puedes usar una muletilla.

5.Mejoran la improvisación

Siempre sugiero que te prepares tus discursos pero sé que la mayoría de veces habrá espacio para la improvisación. Un día no habrás podido ensayar tanto como te gustaría, otro querrás cambiar los ejemplos que usas y otro deberás responder a una pregunta del público que será totalmente inesperada.

En cualquiera de esos momentos usar las pausas le dará a tu cerebro el tiempo necesario para encontrar la idea que busca.

Haz este experimento:

Siéntate a tomar café con un amigo y pídele que te pregunte algo. Cualquier cosa servirá.

Respóndele tan rápido como puedas y sin pensar la respuesta. No te pares, no dejes de hablar. No permitas que tu cerebro frene a tu lengua.

Ahora pídele que te haga una pregunta distinta.

No respondas al instante. Tómate 5 segundos para pensar lo primero que digas.  Argumenta tu respuesta y utiliza pausas entre frases. Úsalas para pensar en lo siguiente que vas a decir.

Pregúntale qué respuesta le ha parecido mejor.

Qué no hacer cuando improvisas¿Cuánto tiempo debo entrenar mi voz al cantar para dominarla?